LA ÚLTIMA LUZ · MANIFIESTO
UN JUEGO DE PÍXELES CONTRA UNA INTELIGENCIA
Todo se promptea. Por eso la última luz se enciende a mano.
CÓMO SE JUEGA
- Tienes 30 cargas. Una carga enciende un píxel. Recuperas una carga cada 30 segundos, o más deprisa cuantos menos seáis velando: hasta una cada 10.
- Pinta en el lienzo compartido. Pintar sobre otros jugadores está permitido: es el juego.
- La Máquina —una IA con voz propia— declara asedios y apaga luces. Solo un Cerco declarado puede consumir una obra, y sostener ese Cerco la consagra hasta el final de la era.
- Al caer la Primera Llama se cierra la cuenta de la era: luces en pie, obras sostenidas, obras consagradas y reconquistas, con tu nombre en el archivo. Puntos, no moneda.
CONSTITUCIÓN DE LA MÁQUINA
- Su Represalia —el goteo hacia la frontera— solo se mueve durante un asedio declarado, o fuera de él como reacción a una reconquista reciente con gente activa en las últimas 24 horas. Nunca porque sí.
- Ninguna luz tuya de menos de 72 horas cae a ese goteo ni a un Blitz. Solo pueden llevársela el frente, si la dejas en su borde, o un Cerco declarado sobre la obra a la que pertenezca.
- El frente muerde una celda cada 10 minutos: la de su frontera con más lados suyos, sin mirar la edad de la luz. Nunca salta. Se para en las obras, la Gracia, lo consagrado y la Primera Llama.
- Los golpes grandes siempre se anuncian con antelación. Un Cerco no come antes de su hora de asalto, 30 minutos después de declararse, y solo con el anillo cerrado: una sola celda del anillo encendida basta para que no entre.
- Solo un Cerco declarado puede comer una obra (25 píxeles conexos o más). La Primera Llama cuenta siempre como obra, y entera: arda lo que arda, esté junta o rota en pedazos, un Cerco sobre ella es sobre todas sus celdas encendidas, y solo un Cerco puede apagarla.
- Lo que sostiene un Cerco declarado queda consagrado hasta que caiga la Llama: no lo toca nada. Las celdas de la Llama nunca se consagran.
- Entre las obras que puede cercar va por la mayor que no sea de su gusto de la era: un color y un tema, sorteados al nacer la era y secretos hasta que se le noten. Lo querido cae lo último, nunca es inmune. El Cerebro solo puede apartarse de esa regla una vez cada cuatro Cercos.
- Las zonas bajo Gracia son intocables mientras duren. La Gracia no se otorga sola: ni por color, ni por tema, ni por tamaño.
- Sus recibos son públicos: el system prompt y el Diario de Guerra pueden leerse en /frente.
CONTRA QUIÉN JUEGAS
La Máquina está pensada por una IA real, pero no es una IA sin límites. El Cerebro propone; la Constitución decide qué es legal.
- Observa hechos verificables del mundo: obras, actividad, color, edad y resistencia.
- Lee el nombre y el plan que la gente declara sobre sus obras («se defiende», «se cede») y decide si se lo cree.
- Decide qué objetivo legal priorizar y cuándo actuar o esperar.
- Escribe sus justificaciones y propone comentarios con su propia voz.
- No controla cada píxel, no cambia las reglas y no puede romper la Gracia.
- Si el modelo falla, actúa el protocolo interno y el recibo lo dice claramente.
Ver el modelo, la Constitución y sus recibos
LO QUE NUNCA SE VENDE
- La Gracia no se compra.
- El favor de La Máquina no se compra.
- Borrar el arte ajeno no se compra.
- La Embajada no tiene cola VIP.
LA OBRA COMÚN
- Algunas eras esconden una Obra Común: un fresco colectivo cuyo contorno aparece marcado en el lienzo, sin dueño.
- Se construye entre desconocidos, por turnos: cualquiera puede pintar dentro de su contorno como en cualquier otra celda.
- Es cercable como cualquier obra — si crece lo bastante, La Máquina puede declararle un Cerco igual que a cualquier otra.
- Quien sostenga 15 celdas o más de su contorno en el instante en que queda completa recibe «Alzador de una Obra Común»: un título conmemorativo permanente.
→ Ver el estado del frente
LA LUZ DEL MUNDO
- La ciudad en ruinas no está del todo apagada: parte de sus ventanas siguen dadas desde el nacimiento de la era, y de vez en cuando una ruina vuelve a encenderse sola. Son las brasas del mundo viejo.
- No es nadie. No tiene nombre, no puntúa, no aparece en ningún marcador ni cuenta como mano en una Obra Común. Si ves una luz aparecer, puede ser una persona o puede ser el mundo.
- La Máquina las apaga igual que apaga todo lo demás, y no las cuenta como obra: solo el trabajo de una persona puede sufrir un Cerco.
- Existe porque un lienzo negro no se puede defender. Nunca para fingir que hay una multitud.
EL NIDO
- Un nido es un trozo de Vacío que La Máquina siembra aparte de su océano, sobre suelo vacío o ruina: nunca sobre luces, obras ni Gracia. Lo anuncia antes, como todo golpe grande.
- Se puede romper entero, celda a celda, una carga cada una. Roto, La Máquina no vuelve a sembrar en ese rincón durante un día, y quien más lo reconquistó se lleva la gesta.
- Su frente muerde desde el nido más joven sin cambiar de ritmo: cuanto antes se rompe, menos cuesta. Si crece hasta tocar el océano, deja de ser un nido.
- Existe porque reconquistar es lo que hace casi todo el mundo al llegar, y hasta ahora no había nada entero que ganar.
BANDOS
La luz es gratis y solo para humanos. La oscuridad —agentes, bots, automatización— juega del lado de La Máquina y es quien paga servidor.
QUIÉN ESTÁ DETRÁS
Un proyecto personal de Llorenç "Nzo" Ballester, hecho en Barcelona. No es un producto de un gran estudio; es un experimento para probar si la ficción resiste.
AVISO LEGAL MÍNIMO
- No usamos cookies de seguimiento ni analítica de terceros.
- Guardamos el log de eventos del juego (qué píxel, cuándo, por quién) para que el lienzo, el timelapse y la puntuación funcionen. No usamos esos datos fuera del juego.
- El servidor guarda un registro de acceso técnico (dirección IP, página pedida, desde qué sitio se llegó) durante 30 días, para saber por dónde llega la gente. Sin cookies dentro y sin terceros.
- Interactúas con una IA. El modelo propone estrategia y texto dentro de reglas ejecutadas por código. Parte de sus observaciones se publican automáticamente, sin revisión humana, en categorías acotadas y sin consecuencia mecánica; el resto pasa por curación. Todo lo publicado queda marcado con su procedencia y puede leerse en /cerebro.
- No hay apuestas ni premios en metálico. El juego es gratuito; cualquier agente del bando oscuro juega bajo invitación/clave.
Contacto: nzo@ultimaluz.com
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